Cincuentenario del escudo neuquino
enero 25, 2008
Con motivo de cumplir en septiembre de este año medio siglo de creación, el gobernador Jorge Sapag recibió una réplica del símbolo provincial, que le fue entregada por su autor, Aldo Mastice.
El gobernador Jorge Sapag recibió una réplica del escudo provincial, de cuya creación se cumplirá medio siglo en septiembre próximo. El autor del símbolo neuquino, Aldo Mastice, le entregó al mandatario la copia mencionada, durante un encuentro que mantuvieron ayer al mediodía en el despacho de Casa de Gobierno.
Mediante la ley 16 sancionada el 19 de septiembre de 1958, se adoptó como escudo oficial de la provincia “el trabajo presentado por el señor Aldo Mastice”, que fue seleccionado durante el concurso convocado en febrero de ese año. La forma estilizada del escudo simboliza “el siglo en que vivimos, el adelanto y la superación. Los laureles y el sol… simbolizan el legado de gloria y libertad heredado de nuestros mayores y junto con el azul celeste y blanco, son testimonio de argentinidad.La figura del Lanín, la más bella expresión de nuestra cordillera nevada, por la majestuosidad de su forma -milagrosamente perfecta- y por la imponencia de su cúspide bravía, representa junto con el pehuén -nuestro árbol típico- el Neuquén de la leyenda y indio, el del arcano telúrico, el de la historia nunca aprendida. Las dos manos en actitud de ofrenda dan sensación de la naturaleza que pródiga, dispensa sus dones a esta tierra del Neuquén. Los extremos de sus dedos sostienen una diadema de dieciséis estrellas que corresponden a cada uno de los Departamentos que componen la Provincia, simbolizando con esta representación, su vida, sus afanes, su indivisibilidad y su venturoso porvenir. Por último, de entre sus palmas extendidas se desprende un río caudaloso, típico de montaña -como el Limay y el Neuquén- que sintetiza en su figura, el significado de impetuoso, fuerte y arrogante del vocablo araucano Neuquén así como de la provincia que adoptó su nombre….”.














